La firmeza de la hacienda y la menor oferta de animales mejoran el panorama de quienes producen terneros.
El negocio de la cría atraviesa un cambio fuerte, según un análisis difundido esta semana por Infocampo. El mercado ganadero muestra valores firmes para la hacienda y menor disponibilidad de animales, una combinación que mejora la posición del criador.
La situación contrasta con la de años anteriores, cuando la actividad sufrió fuertes presiones sobre sus márgenes. Hoy, la firmeza de los precios cambia la ecuación para quienes producen terneros.
Por qué le importa a Santa Fe
La provincia tiene una enorme cantidad de establecimientos de cría y de sistemas mixtos. Un mejor escenario para el ternero puede mejorar los ingresos de estos productores y favorecer inversiones en vientres, genética y manejo.
Para quienes vienen de años de ajuste, la mejora de precios puede permitir recomponer infraestructura y recuperar parte del capital perdido.
La retención de vientres, la clave del ciclo
El mercado muestra señales compatibles con una etapa de retención. Participan menos hembras en la faena y crece el interés por preservar vientres productivos.
El efecto no se agota en el presente: más vacas retenidas pueden dar más terneros en los próximos ciclos. Pero al principio reducen la cantidad de hacienda disponible para faena.
Del buen precio a la mejora estructural
El desafío será convertir los precios favorables en una mejora de fondo del establecimiento. Retener vientres, mejorar la preñez y aumentar el porcentaje de destete pueden ser decisiones más importantes que vender más caro.
La oportunidad es especialmente interesante para los campos con superficie y alimento suficientes para acompañar el crecimiento del rodeo. La señal es positiva, pero el verdadero desafío es transformar una mejora de coyuntura en mayor productividad.



