La Provincia coordina traslados desde las islas para evitar pérdidas y ventas apuradas de hacienda.
La crecida vinculada al fenómeno de El Niño encendió la alerta en las zonas ganaderas de las islas del Paraná. Santa Fe busca proteger alrededor de 700.000 cabezas, y ya se registran movimientos de animales hacia campos más altos y sectores de tierra firme. El objetivo es anticiparse a un escenario de mayores lluvias.
El riesgo: vender apurado
Si falta espacio seguro, los productores pueden verse obligados a liquidar hacienda de manera forzada. Para quienes usan las islas, el desafío es doble: preservar los animales y sostener la planificación productiva.
Un traslado de emergencia exige conseguir campos receptores, organizar camiones o barcazas, reunir documentación y afrontar costos que pueden alterar los márgenes. Si la salida se demora, también aumenta el riesgo de que los animales queden sin pasto suficiente.
ROPECA: una red para ofrecer campo, rollos y transporte
La Provincia puso en marcha el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte (ROPECA). Conecta a quienes necesitan sacar o alimentar animales con quienes pueden ofrecer campo, rollos u otros recursos. También se busca simplificar los traslados de emergencia.
La idea es que la respuesta no dependa solo de contactos personales cuando la situación cambia rápido.
Qué definirá los próximos días
La evolución del nivel del río y las lluvias previstas determinarán qué rodeos deben moverse primero. Los productores necesitan evaluar accesos, forraje, condiciones de los campos receptores y transporte antes de que la urgencia limite las opciones.
Una evacuación anticipada puede reducir daños y ayudar a conservar vientres valiosos para la recuperación posterior del rodeo.

