El índice de las Bolsas de Rosario y Santa Fe retrocedió 0,2% en agosto y confirma que la recuperación perdió fuerza.

La actividad económica argentina volvió a enfriarse en agosto. El Índice Compuesto Coincidente, que elabora el Centro de Investigación del Ciclo Económico de las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe, registró una baja mensual desestacionalizada de 0,2% y una caída interanual de 0,8%. Ya son cuatro meses consecutivos de retroceso, y la mejora que se había insinuado entre noviembre de 2025 y abril de 2026 quedó atrás.
Dos señales positivas entre diez.
De los diez componentes que mide el índice, solo dos mostraron un comportamiento favorable: las labores agrícolas y la recaudación nacional.
El dato retrata una economía de dos velocidades, con un campo que empuja y sectores que no logran arrancar. Además, coincide con otros indicadores: el EMAE de julio del INDEC había mostrado una caída interanual de 1,4%, con industria y comercio entre los rubros que retrocedieron.
Un golpe de realidad para el mercado interno.
Para la industria, el comercio y los servicios santafesinos, cuatro meses de retroceso implican un mercado interno más complicado y menos previsibilidad a la hora de invertir, contratar personal o comprar bienes de capital. Como el indicador lo elaboran instituciones de la provincia, el dato permite leer de cerca lo que ocurre en la región.
Qué puede pasar ahora.
El agro será determinante en los próximos meses. Una campaña fuerte puede sostener el transporte, la maquinaria, los servicios y la actividad portuaria, pero no necesariamente compensa una contracción prolongada en industria y consumo. La evolución de los salarios reales, el crédito, las tasas, el dólar y la demanda interna marcará si la economía vuelve a crecer o si el enfriamiento continúa.
Por ahora, la señal es clara: no hay recuperación generalizada y la producción agropecuaria aparece como el principal soporte de la actividad.



