Los excesos hídricos en gran parte de Santa Fe generan barro, dificultan la logística rural y afectan el manejo diario de la hacienda en campos y caminos.

Las intensas lluvias registradas durante los últimos días en gran parte de la provincia de Santa Fe comenzaron a generar serios problemas para la actividad agropecuaria. Según especialistas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el exceso de agua provocó complicaciones tanto en los cultivos como en la actividad ganadera. Los campos saturados, el barro en los corrales y el deterioro de los caminos rurales dificultan el traslado de hacienda y el ingreso de camiones a los establecimientos productivos.
Para los productores ganaderos santafesinos, el estado de los caminos rurales es clave para mover animales hacia remates, frigoríficos o feedlots. Cuando las rutas secundarias se deterioran por las lluvias, el impacto es inmediato: se atrasan ventas, se encarecen los fletes y se complica el manejo sanitario del rodeo. Además, en sistemas intensivos como el feedlot, el barro puede afectar el bienestar animal y el rendimiento productivo.
Las precipitaciones llegaron en un momento sensible del calendario productivo. En paralelo con la cosecha gruesa, muchos productores están realizando movimientos de hacienda vinculados a recría, terminación o ventas de otoño. La saturación hídrica del suelo y la fragilidad de la red vial rural exponen nuevamente una debilidad estructural del sistema productivo regional.
Si las lluvias continúan o no se logra recuperar rápidamente la transitabilidad de los caminos, podrían generarse mayores costos logísticos y demoras en los circuitos comerciales de la hacienda. En ese escenario, entidades rurales vienen reclamando mayores inversiones en infraestructura rural para evitar que eventos climáticos relativamente frecuentes afecten la competitividad de la producción.
También se observa impacto en el estado corporal del ganado en campos bajos o anegados, donde el exceso de agua limita el pastoreo y el acceso a algunos lotes.
El clima volvió a recordar esta semana que, además de los precios y los mercados, la infraestructura rural sigue siendo uno de los factores más determinantes para la eficiencia de la ganadería santafesina.



