La menor disponibilidad de hacienda presiona a la industria, con más dificultades para las plantas que abastecen el mercado interno.
La industria frigorífica argentina atraviesa un escenario cada vez más dividido entre plantas exportadoras y plantas consumeras. Un informe publicado este 5 de octubre señala que la menor disponibilidad de hacienda presiona cada vez más a la industria, aunque el impacto no es parejo. Todo depende del destino de la carne.
Los establecimientos con acceso a mercados externos tienen mejores alternativas comerciales. En cambio, los frigoríficos consumeros enfrentan una demanda interna más débil y mayores dificultades de rentabilidad. La actividad es una sola, pero las condiciones de cada planta se alejan cada vez más.
Hacienda firme, mostrador que no acompaña
El problema se da mientras el mercado ganadero atraviesa una etapa de menos animales disponibles. La retención de vientres y la recomposición del rodeo reducen la oferta inmediata para faena. A eso se suma que el consumo interno compite con carnes alternativas.
El resultado es una situación particular: la hacienda puede mantenerse firme mientras el frigorífico no logra trasladar todos sus costos al mostrador.
Por qué preocupa en Santa Fe
La provincia tiene una fuerte concentración de frigoríficos y una importante actividad ganadera. Las plantas que abastecen sobre todo al mercado interno dependen de que los consumidores sostengan sus compras de carne vacuna.
Si los márgenes se achican, pueden aparecer menos horas de faena, menor demanda de hacienda y dificultades para sostener el empleo industrial.
Qué mirar de acá en adelante
La brecha entre exportadores y consumeros puede profundizarse en los próximos meses. Para el productor santafesino será importante saber quién es el comprador y qué destino tiene la hacienda.
La demanda exportadora puede sostener determinadas categorías, mientras que las plantas del mercado interno podrían tener más dificultad para pagar valores elevados. Ya no alcanza con mirar solo el precio de la hacienda: también importa qué frigoríficos pueden sostener el ritmo de compra.



