Un ensayo con cruzamientos terminales busca valorizar a los animales que no se usan como reposición.
El INTA Rafaela, en Santa Fe, puso en marcha una experiencia para evaluar cruzamientos de vacas lecheras con razas carniceras. El seguimiento inicial contempla las primeras 30 cruzas terminales que nacerán en el ensayo.
Qué es un cruzamiento terminal
En términos generales, consiste en usar genética carnicera para producir descendencia destinada a carne, sin retener esos animales como futuros reproductores del rodeo lechero. El objetivo es generar información que ayude a decidir qué hacer con los animales que no se destinan a reposición.
Un ingreso que no depende solo de la leche
Para los tambos santafesinos, la propuesta tiene interés porque los terneros machos y las hembras sobrantes suelen formar parte del resultado económico del sistema. Mejorar su valor comercial puede aprovechar recursos que ya existen.
El beneficio final, de todos modos, dependerá del precio de venta, la genética, el manejo y los costos de crianza o terminación.
Qué se va a medir
Para evaluar la conveniencia hará falta medir no solo el crecimiento y la conformación de los terneros, sino también la facilidad de parto, la supervivencia, la demanda de los compradores y el costo de mantener a los animales hasta la venta.
La pregunta central para el productor
El seguimiento permitirá comparar alternativas con datos y no solo con expectativas. La cuestión será si el mayor valor del ternero compensa el costo de la inseminación o del servicio, más los cambios de manejo que el sistema requiera. Si los resultados son favorables, podría convertirse en una herramienta complementaria, sobre todo con asesoramiento técnico y registros productivos.



