La UIA estima que la actividad manufacturera quedó unos 11 puntos por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
La producción industrial volvió a caer en agosto, según una estimación preliminar del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina. La actividad habría retrocedido 5,7% frente al mismo mes del año pasado y 0,3% respecto de julio. En los primeros ocho meses de 2026 acumularía una baja de 3%, y el nivel industrial se ubicaría unos 11 puntos por debajo de los registros de 2022 y 2023.
Bebidas, acero y construcción, los más golpeados.
Entre los sectores con mayores retrocesos se destacaron bebidas, acero y construcción, rubros con presencia en el entramado productivo santafesino. El informe confirma que la debilidad no es un fenómeno aislado, sino que atraviesa varias ramas de la manufactura y se combina con la pérdida de dinamismo de la actividad general.
Un golpe directo a las fábricas de la provincia.
Santa Fe cuenta con una estructura industrial diversificada y una fuerte presencia de metalurgia, maquinaria, alimentos, acero, autopartes y bienes de capital. Por eso, una contracción nacional de la manufactura impacta de lleno en fábricas y proveedores locales. La menor demanda puede traducirse en reducción de turnos, menor uso de la capacidad instalada y postergación de inversiones, y las pymes que dependen de grandes industrias son las más expuestas.
Las empresas deberán seguir de cerca la demanda, el costo del financiamiento y la competencia de productos importados. Una recuperación del consumo podría mejorar el panorama; si la actividad sigue débil, las industrias podrían mantener estrategias defensivas. El comportamiento del sector en los próximos meses será una variable central para evaluar el empleo y la actividad económica regional.



