El Decreto 1126/2026 corrió un mes los aumentos pendientes, pero no los eliminó.
El Gobierno nacional postergó hasta el 1° de noviembre de 2026 los incrementos remanentes de los impuestos sobre combustibles líquidos, que debían empezar a aplicarse desde octubre. El Decreto 1126/2026, dictado el 29 de septiembre y publicado el 30, extendió hasta el 31 de octubre el esquema vigente. La decisión busca evitar que esos aumentos se trasladen de una sola vez al precio de naftas y gasoil.
Un alivio que no borra el aumento
La postergación evita un incremento inmediato de costos, pero no significa que la suba desaparezca. El problema puede simplemente trasladarse a noviembre. Por eso, el punto clave será qué decide el Gobierno cuando llegue esa fecha.
Por qué el gasoil mueve la economía santafesina
Para Santa Fe, el combustible es un componente central del costo logístico. La producción agropecuaria, el transporte de granos, el movimiento de mercaderías hacia los puertos, el transporte de pasajeros y la distribución comercial dependen en gran medida del gasoil. También lo necesitan las industrias para mover insumos y productos terminados.
Una provincia de camiones y puertos
Santa Fe ocupa un lugar estratégico en la logística nacional por sus puertos, rutas y corredores agroindustriales. Miles de camiones recorren cada día la provincia con granos y derivados hacia las terminales del Gran Rosario. Un aumento significativo del combustible repercute en los costos de producción y exportación.
Además, su precio tiene efectos indirectos sobre casi toda la economía, porque influye en fletes, distribución y transporte. Por eso las decisiones impositivas sobre naftas y gasoil pesan más en provincias productivas.
Qué puede pasar en noviembre
Hay dos escenarios. Si el Gobierno aplica los incrementos postergados, parte del efecto podría llegar a precios y costos logísticos. Si vuelve a postergarlos, seguirá usando el impuesto a los combustibles como herramienta para administrar la inflación.
Para empresas y productores, el combustible es una de las variables a monitorear en las proyecciones de costos del último trimestre, sin suponer que el precio actual se mantendrá indefinidamente.



