La Provincia analizó con la Unión Europea cómo aprovechar el acuerdo con el Mercosur y atraer inversiones.
El gobernador Maximiliano Pullaro recibió esta semana al embajador de la Unión Europea en Argentina, Erik Høeg. Junto con funcionarios provinciales, analizaron cómo incrementar las exportaciones santafesinas y atraer inversiones a partir de las oportunidades que puede abrir el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Los temas sobre la mesa
La reunión puso especial atención en las certificaciones que exige el mercado europeo, la trazabilidad, las condiciones ambientales y la logística. También se habló de las dificultades que pueden enfrentar las pequeñas y medianas empresas para acceder a esos mercados.
Una provincia expuesta al comercio exterior
Santa Fe tiene un peso importante en el comercio exterior por su complejo agroindustrial, la industria alimenticia, la maquinaria agrícola, la producción láctea, la metalmecánica y las cadenas ligadas al puerto y al transporte. Una mayor apertura hacia Europa puede generar oportunidades tanto para empresas que hoy exportan a mercados regionales como para las que aún no tienen presencia internacional.
Vender en Europa exige más que un buen producto
Para las pymes, el acceso no depende solo de tener un producto competitivo. También exige cumplir normas sanitarias, ambientales, de trazabilidad y de calidad. Por eso, la preparación anticipada puede resultar tan importante como el acuerdo comercial en sí.
Por qué exportar gana peso en este contexto
La discusión llega mientras la economía provincial busca recuperar dinamismo tras un período de debilidad del mercado interno. Durante 2026, los datos provinciales mostraron señales heterogéneas: los sectores agroindustriales resistieron más que las ramas ligadas al consumo doméstico. Exportar permite reducir la dependencia de la demanda argentina.
La Unión Europea es un mercado de alto poder adquisitivo donde los productos con más valor agregado pueden encontrar espacio, aunque con exigencias regulatorias mayores que las de otros destinos.
De las conversaciones a los negocios
El desafío será convertir los contactos institucionales en operaciones concretas. Para eso harán falta rondas de negocios, certificaciones, financiamiento, información comercial y mejoras logísticas. Las empresas que se anticipen a las exigencias europeas tendrán ventaja sobre las que empiecen a prepararse cuando el acuerdo ya esté en pleno funcionamiento.
También habrá que ver qué sectores logran captar inversiones europeas. La provincia podría posicionarse no solo como exportadora de alimentos y materias primas, sino también como proveedora de tecnología, maquinaria y servicios industriales para la agroindustria.



