El ministro Gustavo Puccini participó de la apertura del 5° Congreso Internacional de Maíz, en Córdoba.
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, participó esta semana de la apertura del 5° Congreso Internacional de Maíz, realizado en Córdoba. Allí destacó el papel de Santa Fe y de la Región Centro en dos grandes demandas globales: alimentos y energía. La presencia provincial puso el foco en una cadena que une producción, industria, transporte, bioenergía y exportaciones.
Un cereal que alimenta a medio sistema productivo.
El maíz no solo genera ingresos para el productor. También es la base de las cadenas de carne, avicultura, porcinos y lácteos, y sostiene una demanda logística enorme. Lo que se produce en el campo termina, de una forma u otra, en buena parte de la economía provincial.
Del grano al biocombustible.
El maíz puede convertirse además en materia prima para biocombustibles y otros procesos industriales, y ahí aparece la apuesta por la energía. La idea de fondo es simple: procesar más cereal dentro de la región permitiría capturar una mayor proporción del valor económico que hoy genera la producción primaria.
Con puertos e industria, el desafío es el valor agregado.
Santa Fe integra una región agrícola con capacidad para producir grandes volúmenes y cuenta con infraestructura portuaria y agroindustrial. El desafío es combinar esa base con mayor industrialización y acceso a mercados externos. La estrategia provincial busca posicionar al complejo agroindustrial como uno de los principales motores de divisas y empleo.
De qué depende que el negocio crezca.
La evolución de la cadena dependerá de los precios internacionales, los costos internos, el clima, las políticas de exportación y la capacidad de inversión. Si el escenario acompaña, se abren oportunidades en almacenamiento, transporte, servicios agrícolas, procesamiento, alimentación animal y bioenergía. Más producción solo tendrá un impacto más amplio en la economía si viene acompañada de más valor agregado.



