Un informe de la UBA y el Conicet estima una baja interanual de 1,5% en julio y unos 370.000 empleos registrados menos que en noviembre de 2023.
El empleo asalariado formal de la Argentina registró en julio de 2026 su decimocuarto mes consecutivo de caída, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet difundido el 27 de octubre. El estudio calculó una reducción interanual del 1,5%, equivalente a unos 155.000 puestos menos en doce meses.
Frente a noviembre de 2023, la caída acumulada alcanzó aproximadamente 370.000 empleos registrados.
Comercio, industria y construcción, entre los rubros con menos personal
El deterioro no fue homogéneo. Comercio, industria, construcción, transporte y hotelería mostraron retrocesos en sus plantillas durante el período analizado. En julio, el empleo privado formal disminuyó en alrededor de 12.700 puestos frente al mes anterior.
El reporte también señala que el salario mínimo perdió poder adquisitivo y quedó en niveles reales históricamente bajos.
Una actividad que mejora en algunos indicadores, pero no en el empleo
El informe observa que la recuperación de algunos indicadores de actividad económica no se trasladó de manera equivalente al mercado laboral. La diferencia sugiere que el crecimiento de ciertos sectores no alcanza para compensar las pérdidas de empleo en otras ramas.
Qué puede significar para el consumo y las pymes de Santa Fe
El mercado laboral incide en el consumo de los hogares, las ventas de los comercios y la capacidad de pago de los servicios. En Rosario, Santa Fe, Rafaela, Reconquista y los principales polos industriales, una menor cantidad de empleos registrados puede debilitar la demanda de alimentos, indumentaria, electrodomésticos y otros bienes. También afecta a las pymes que necesitan personal capacitado para producir y vender.
La situación merece atención en las ciudades con fuerte presencia de industria, construcción y comercio, sectores que el informe ubica entre los más afectados.
Qué mostrarán los próximos informes
La evolución dependerá de que la recuperación productiva se traduzca en mayores ventas y en una necesidad real de ampliar las plantillas. Para las empresas, será clave distinguir entre mejoras temporales de facturación y un crecimiento estable que justifique nuevas contrataciones.
Los próximos informes de empleo registrado permitirán comprobar si la contracción empieza a moderarse.



