De enero a septiembre la producción acumula una baja de 2,8% y está cerca de 11% por debajo de 2022-2023, con fuertes diferencias entre sectores.
La actividad manufacturera nacional volvió a retroceder en septiembre. Según el informe sectorial de la Unión Industrial Argentina (UIA) difundido el 27 de octubre, la producción cayó 3,4% interanual y 0,2% respecto de agosto. En los primeros nueve meses de 2026, la contracción acumulada fue del 2,8% frente al mismo período de 2025.
Un nivel todavía 11% por debajo del de 2022-2023
El nivel de producción permanece aproximadamente 11% por debajo del registrado en el período comparable de 2022-2023, un dato que refleja la dificultad para recuperar los volúmenes anteriores.
Automotrices, metalmecánica, construcción y alimentos: un cuadro dispar
El desempeño fue desigual entre las actividades. La producción automotriz se mantuvo en niveles muy bajos para un mes de septiembre, mientras que la industria metalmecánica mostró una mejora mensual que no alcanzó para compensar las pérdidas acumuladas.
En la construcción, los despachos de cemento crecieron frente al mes anterior, pero las ventas de insumos tuvieron un comportamiento menos favorable. Los alimentos y bebidas presentaron señales mixtas, con avances en algunas actividades y retrocesos en otras, entre ellas la molienda de oleaginosas.
Qué implica para la industria de Santa Fe
La provincia integra los principales corredores industriales del país y concentra fabricantes de maquinaria, autopartes, productos metálicos, alimentos y equipos para el agro. Una contracción nacional reduce las oportunidades de venta de las empresas que abastecen a clientes de otras provincias y puede condicionar sus decisiones de producción. También influye sobre los proveedores de servicios industriales y el transporte.
Aunque algunos sectores ligados a las exportaciones o a la energía puedan crecer, una industria nacional que no logra expandirse dificulta una recuperación generalizada del empleo.
Qué se mira de aquí en adelante
Las empresas seguirán de cerca la demanda, el costo del financiamiento, los precios de los insumos y la evolución de las importaciones antes de decidir si amplían su capacidad productiva. Para que la tendencia cambie, la mejora tendría que alcanzar a más ramas y no quedar limitada a actividades puntuales.
En Santa Fe, los datos de FISFE y los indicadores nacionales permitirán determinar si los próximos meses traen una recuperación sostenida o si continúa la brecha entre los sectores que crecen y los que retroceden.



