La caída alcanzó a cerca de dos tercios de las ramas fabriles; maquinaria agrícola retrocedió 37,9% y la metalurgia, 20,4% en agosto.
La producción industrial de Santa Fe cayó 1,9% interanual en agosto y acumula una contracción del 3,3% entre enero y agosto de 2026, según el relevamiento de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) publicado el 26 de octubre. El resultado negativo alcanzó a alrededor de dos tercios de las ramas fabriles relevadas.
Aunque la actividad mejoró 2,8% frente a julio en la medición desestacionalizada, esa recuperación mensual no alcanzó para revertir la tendencia contractiva frente al año anterior.
Maquinaria agrícola y metalurgia, los rubros más golpeados
La maquinaria agropecuaria registró una caída interanual del 37,9% y la industria metalúrgica retrocedió 20,4% en agosto. En el otro extremo, la molienda de soja y la elaboración de productos lácteos mostraron resultados positivos, aunque insuficientes para compensar el desempeño del resto de las actividades.
El informe también señala que la producción provincial permanece por debajo de los niveles registrados antes del actual ciclo de deterioro.
Por qué el dato pesa en las ciudades industriales
La industria tiene un lugar central en el empleo formal, la recaudación y la actividad de numerosas ciudades santafesinas. Las dificultades de las fábricas se trasladan a talleres, proveedores de insumos, transporte, mantenimiento, comercios y servicios profesionales.
En el caso de la maquinaria agrícola, el retroceso también alcanza a empresas vinculadas con el campo, en un territorio donde la fabricación de equipos y componentes integra una cadena productiva estratégica. Cuando las industrias reducen turnos o postergan inversiones, el impacto se extiende más allá de sus plantas.
Qué indicadores marcarán el rumbo
La evolución de los próximos meses dependerá de la recuperación del consumo interno, las exportaciones, el crédito y las decisiones de inversión. Las empresas que venden en el mercado nacional necesitan una mejora sostenida de las ventas para aumentar la producción y volver a contratar personal. Los proveedores, por su parte, deben controlar costos, cuidar la liquidez y revisar sus planes de compra.
Un repunte mensual aislado no garantiza un cambio de tendencia: el dato clave será que la producción crezca durante vario



